...((waiting my heaven))...

viernes 16 de octubre de 2009

16

16
Sé que cuando calle
esa guitarra, voy a morir.
Cuando cese, cuando falle,
no voy a resistir.

Duele,
y aunque no estalle
muere.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Club

El suelo lleno de condones. Los poetas, fumando hasta el amanecer, revolcados en los contenedores del placer. El whisky y el ron decoran la canción, y alguien mezcla el polvo blanco y el marrón. Carreras y luces azules. Pantalones caídos y versos huidos.

lunes 28 de septiembre de 2009

Segundo

Y mañana empieza todo de nuevo.
Noches de insomnio. Desayunos por la tarde. Clases al anochecer. Noches de insomnio.

También habrá días de pizzas, días de pasta y días de guisos. Partidos pasados por agua o nieve con las manos rojas del balón y el frío. Tardes de cervezas, noches de mojitos o botellones de guitarra. Películas, exposiciones y conciertos. Música. Horas y horas de música. Habrá libros y relatos, versos y poemas en prosa. Habrá clases en la hierba y dibujos en el aula. Aparcamientos en doble fila, cafés en botellas de Aquarius y guantes. Grifos estropeados, sartenes encendidas y duchas heladas. Vecinos de los que gritan, ladran, lloran y gimen. Habrá Policía, ruido de ambulancias, helicópteros y aviones. Muelles, somieres y colchones. Noches torcidas y mañanas borrosas. Zumos de naranja y yogures sin azúcar. Sábanas en rebujadas, ropa en el suelo y botellas junto a la mesilla. Reuniones, conferencias, charlas y más reuniones. Frustración, impotencia y lenguas mordidas. Y exámenes. Muchos exámenes.

Pero este año pienso disfrutarlo todo desde el primer día.

viernes 18 de septiembre de 2009

Víctor Jara III

Un año más, desde este blog, recuerdo la figura de Víctor Jara, el aniversario de su cruel asesinato por militares golpistas chilenos durante el golpe de estado liderado por Augusto Pinochet hace ya 36 años. Un año más te recuerdo, Víctor.

Entrada de 2007:
http://mrkuis.blogspot.com/2007_09_01_archive.html

100

Cien. Cien veces he entrado aquí para dejar algo de lo que se pasaba por mi cabeza en ese momento. En cien ocasiones he dejado aquí algunas palabras, o alguna foto, un vídeo...o todo junto. Cien entradas he publicado como y cuando a mi me ha dado la gana, de lo que a mi me ha dado la gana y que habéis leído si a vosotros os ha dado la gana. Muchas más espero seguir publicando y que espero que leáis, comentéis o las dos cosas, siempre y cuando os interese, os siga arrancando una sonrisa, os de que razonar, os encabrone con mi forma de pensar o penséis que soy un gilipollas. Sólo espero que entendáis la mitad de las cosas y yo entender las vuestras. Cien veces me he desahogado aquí, y espero seguir desahogándome otras tantas...

jueves 10 de septiembre de 2009

¿Qué rayos hacer? (por Juan José Millás)

Aceptamos que la muerte de un soldado es noticia.

Nadie logra explicarme por qué cuando un soldado (profesión de riesgo libremente elegida) es herido en un conflicto bélico se convierte en noticia y cuando un obrero se mata en la obra, no. ¿Qué muerte era más previsible, la del soldado o la del obrero? Teóricamente, la del soldado. Los obreros no deberían morir en la cantidad en la que mueren. Ni siquiera deberían perder los brazos o las piernas en la cantidad en la que los pierden. Sin embargo, hemos aceptado como normal no sólo que fallezcan, sino que apenas se hable de ellos en los periódicos. Nos escandalizan más las muertes de los militares que las de los civiles. Quiere decirse que algo no funciona. Si entras en un foro digital para hacer una pregunta de este tipo, te dan respuestas paranormales. Al principio te irrita, pero al final acabas aceptando que hay asuntos que carecen de explicación racional.
En los alrededores del mercado de la Boquería, en Barcelona, venía practicándose el sexo de pago desde tiempos inmemoriales. El asunto era en verdad escandaloso, pero nadie se atrevía a ponerle el cascabel al gato hasta que un periódico publicó unas fotos realmente inquietantes, unas imágenes que conmocionaron a la opinión pública. Entonces llegó la poli y limpió la zona, ya veremos durante cuánto tiempo. Algunos lectores se quejaron por la crudeza del documento, pero da la impresión de que sólo actuamos a golpes de crudeza. A lo mejor convendría publicar en primera página la foto de los obreros despeñados desde los andamios. Te despeñas desde el Himalaya, adonde nadie te ha mandado ir, y te convierten en un héroe. Te falla el arnés de seguridad de la torre donde limpias cristales, adonde te llevó el hambre, y ahí te pudras. Va ser verdad que está todo patas arriba.
A veces veo el telediario junto a unos adolescentes que se cagan en todas las noticias (más que en todas las noticias, en el modo de darlas). Me vuelvo hacia ellos para que se callen y me preguntan si no me doy cuenta de que es todo un disparate. «Te la están metiendo doblada», dicen. Yo pongo cara de persona mayor, de persona que entiende, pero en el fondo reconozco que los malditos críos tienen razón. Así que no sé qué rayos hacer o adónde apuntarme.

sábado 29 de agosto de 2009

Como esa sensación...

Es como una ducha de agua helada a cuarenta grados centígrados; como un salto al vacío desde un décimo piso; como una progresión de cero a cien kilómetros por hora en seis segundos; como planear a veinte nudos sobre un mar picado y con el viento en proa; como despegar con un Boening en poco más de un kilómetro de pista; como coger una ola cruzada de varios metros sobre la tabla; como adecuar un solo al resto del grupo...